{"id":38,"date":"2008-07-01T15:41:20","date_gmt":"2008-07-01T17:41:20","guid":{"rendered":"http:\/\/bigital.com\/?p=38"},"modified":"2009-03-05T13:30:06","modified_gmt":"2009-03-05T15:30:06","slug":"del-papiro-al-hipertexto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/bigital.com\/castellano\/2008\/07\/del-papiro-al-hipertexto\/","title":{"rendered":"Del papiro al hipertexto"},"content":{"rendered":"<p>Escrib\u00ed este texto como uno de los trabajos pr\u00e1cticos dentro de la <a href=\"http:\/\/www.posgradodicom.com.ar\/\">Carrera de Especializaci\u00f3n en Teor\u00eda del Dise\u00f1o Comunicacional (diCom)<\/a>, analizando el libro <a href=\"http:\/\/www.fce.com.ar\/ar\/libros\/detalleslibro.asp?IDL=3025\"><strong>Del papiro al hipertexto. Ensayo sobre las mutaciones del texto y la lectura<\/strong><\/a> de <a href=\"http:\/\/www.lettres.uottawa.ca\/vanden.html\">Christian Vandendorpe<\/a>.<\/p>\n<h2><strong>El texto en cuesti\u00f3n<\/strong><\/h2>\n<p>En este libro de 224 p\u00e1ginas, <a href=\"http:\/\/www.lettres.uottawa.ca\/vanden.html\">Christian Vandendorpe<\/a> \u2014profesor de la Universidad de Otawa\u2014 realiza un an\u00e1lisis sobre las diversas mutaciones del texto y la lectura a trav\u00e9s de los tiempos y las tecnolog\u00edas imperantes.<\/p>\n<p>Como el mismo autor indica, <em>por honestidad intelectual, tanto como por esp\u00edritu de investigaci\u00f3n<\/em>, los textos que componen el libro fueron escritos con una herramienta de edici\u00f3n hipertextual y luego se retrabajaron para conformar esta edici\u00f3n. Esto permite abordarlos tanto de manera secuencial (los diversos art\u00edculos se encuentran ordenados tematicamente) como libremente, a elecci\u00f3n del lector. Es justamente en esta oposici\u00f3n entre linealidad y tabularidad \u2014entendiendo como texto tabular aquel que permite que el lector vaya directamente al punto que le interese\u2014 donde se halla el hilo conductor de esta obra, que est\u00e1 dominada por la cuesti\u00f3n de la lectura. Seg\u00fan el autor, <em>la manera en que se concibe la lectura tambi\u00e9n determina la organizaci\u00f3n del texto y la parte de control que el autor acepta otorgar al lector o que elige reservarse<\/em>.<\/p>\n<p>En un total de 35 notas \u2014<em>entradas ofrecidas a la reflexi\u00f3n<\/em> m\u00e1s que cap\u00edtulos\u2014 de una extensi\u00f3n relativamente breve, se tratan distintos conceptos: entre ellos el pasaje de la oralidad a la escritura, la evoluci\u00f3n de los textos escritos en relaci\u00f3n a la industria del libro, el v\u00ednculo entre texto y contexto de lectura, la din\u00e1mica propuesta por un texto entre el autor y el lector, el desarrollo de la cultura hipertextual y su relaci\u00f3n con la fragmentaci\u00f3n del discurso, la puntuaci\u00f3n y su vinculaci\u00f3n con la lectura, la lista como g\u00e9nero discursivo de la web, la transportabilidad y permanencia como caracter\u00edsticas constitutivas del libro y las computadoras como anuncio de una revoluci\u00f3n radical donde cualquiera pueda volverse autor y productor de textos.<\/p>\n<p>En <strong>Hacia la tabularidad del texto<\/strong> el autor realiza un panorama hist\u00f3rico del desarrollo de la producci\u00f3n de textos escritos. Se\u00f1ala que, a diferencia de los textos jerogl\u00edficos cuyo componente pictogr\u00e1fico es de caracter visual y espectacular, la escritura alfab\u00e9tica fue concebida como traslaci\u00f3n del texto hablado, a tal punto que <em>la oralidad extend\u00eda tambi\u00e9n su dominio sobre el soporte del texto<\/em>. El contenido lineal desarrollado en un volumen, presupon\u00eda que el lector le\u00eda de la primera a la \u00faltima l\u00ednea ya que no ten\u00eda m\u00e1s opci\u00f3n que ir desarrollando el volumen a medida que le\u00eda en un orden rigurosamente lineal y continuo. Vandendorpe indica como hecho notable que la manera de manipular un volumen involucraba ambas manos, impidiendo as\u00ed la toma de notas.\u00a0 En contraposici\u00f3n, el c\u00f3dice \u2014que apareci\u00f3 por primera vez en la Roma cl\u00e1sica\u2014 <em>marcar\u00e1 una ruptura radical con este antiguo orden<\/em>. En el c\u00f3dice, aparece el concepto de p\u00e1gina, que permite manipular un texto mucho m\u00e1s facilmente. La p\u00e1gina hace que el texto deje la linealidad para entrar en la tabularidad. Adem\u00e1s, al liberar su mano, permite al lector cambiar su rol de receptor pasivo y participar activamente en la escritura mediante las anotaciones.<\/p>\n<p>El c\u00f3dice permite acceder directamente a cualquier punto del texto, as\u00ed como mediante el uso de se\u00f1aladores tambi\u00e9n reanudar la lectura donde se ha dejado. Esto cambia radicalmente la relaci\u00f3n entre el lector y el texto. Como nota la historiadora Colette Sirat \u2014citada por Vandendorpe\u2014 <em>se necesitar\u00e1n veinte siglos para percatarse de que la importancia primordial del c\u00f3dice para nuestra civilizaci\u00f3n fue permitir la lectura selectiva y no continua, contribuyendo as\u00ed a la elaboraci\u00f3n de estructuras mentales donde el texto est\u00e1 disociado de la palabra y de su ritmo<\/em>.<\/p>\n<p>Es a partir de ese momento en que empiezan a surgir diversas maneras de orientar al lector dentro de la masa textual. La p\u00e1gina como unidad visual de informaci\u00f3n, relacionada con las que la siguen y la preceden, que puede ser numerada y tener un folio explicativo, obtiene un valor muy diferente al de la columna de texto del volumen. Adem\u00e1s de permitir la cohabitaci\u00f3n del texto y las im\u00e1genes tambi\u00e9n puede ser expuesta a la vista de todos. Pasa a ser el sitio donde el texto accede al orden de lo visual.<\/p>\n<p>Vandendorpe nota tambi\u00e9n que es por la misma \u00e9poca que diversas innovaciones cambiaron la relaci\u00f3n del texto con la lectura. Entre ellas destaca la separaci\u00f3n entre palabras, aparecida en el siglo VII, as\u00ed como otras pr\u00e1cticas que fueron apareciendo entre los siglos XI y XIII que permiten al lector escapar de la linealidad: el sumario, el \u00edndice y el folio explicativo.<\/p>\n<p>La paginaci\u00f3n adem\u00e1s de favorecer el ritmo de la lectura, permite la discusi\u00f3n sobre los textos y la remisi\u00f3n de distintos lectores a un mismo pasaje. Esto favorecer\u00e1 el proceso de tabularizaci\u00f3n y la imprenta generalizar\u00e1 los procedimientos de entradas m\u00faltiples, al punto en que el lector pueda identificar exactamente hasta donde lleg\u00f3 en su lectura, evaluar la importancia respectiva de una secci\u00f3n en relaci\u00f3n a otra y hasta olvidar detalles a los que puede volver f\u00e1cilmente mediante el uso de un sumario. Esto le permite <em>seleccionar solamente los aspectos del libro que le interesen<\/em>.<\/p>\n<p>El autor indica que una vez que el texto ha sido organizado a manera de c\u00f3dice, deja de tener un caracter lineal que se devana como un hilo y pasa a ser <em>\u00abuna superficie cuyo contenido se percibe mediante aproximaciones cruzadas\u00bb<\/em>. Como esto permite observar el texto como si fuese un cuadro (Tableau en franc\u00e9s) esas referencias son llamadas en esta obra <em>\u00abtabulares\u00bb<\/em>.<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de tabularidad adem\u00e1s puede ser vista como dos realidades diferentes: la tabularidad funcional, que apunta a dar cuenta de los medios de orden organizativo que facilitan acceso al contenido del texto y su lectura (los sumarios, los \u00edndices, la divisi\u00f3n en cap\u00edtulos y en p\u00e1rrafos); y la tabularidad visual, que permite que el lector pase de la lectura del texto principal a la de las notas, glosas, figuras, ilustraciones, todas presentes en el espacio de la doble p\u00e1gina.<\/p>\n<p>Cerrando este cap\u00edtulo, Vandendorpe indica que <em>el mayor o menor grado de tabularidad de un libro tambi\u00e9n depender\u00e1 de su contenido y uso<\/em>, notando que algunos g\u00e9neros, como el \u00e1lbum para ni\u00f1os, son m\u00e1s propensos a una lectura lineal mientras que otros, como la obra erudita, ven multiplicadas las referencias tabulares. Sin embargo \u2014concluye\u2014 <em>si se trata de desarrollar una argumentaci\u00f3n, el hilo lineal todav\u00eda puede constituir una opci\u00f3n defendible, en la medida en que el autor quiere asegurarse de que el lector tomar\u00e1 conocimiento del conjunto de su demostraci\u00f3n<\/em>.<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n, finalizada la lectura del libro, podemos observar que en este caso resulta m\u00e1s atractivo seguir el camino discontinuo, establecido por el medio original en el que los textos fueron escritos, que dejarse llevar por la lectura secuencial propuesta en la edici\u00f3n. Debido a que la continuidad de un art\u00edculo a otro est\u00e1 dada por una relaci\u00f3n tem\u00e1tica global y a que cada texto cierra un peque\u00f1o tema en s\u00ed mismo, el contrato de lectura establecido entre el autor y el lector se hace lo suficientemente l\u00e1bil como para quebrarse al final de cada cap\u00edtulo, permitiendo un salto, no ya al cap\u00edtulo siguiente sino a cualquier otro. Esto logra un efecto muy particular: por un lado, la lectura de este material <em>se caracteriza por un sentimiento de urgencia, de discontinuidad y de una elecci\u00f3n que debe renovarse constantemente<\/em> \u2014como en un hipertexto\u2014; por otro, el lector tiene permanentemente la sensaci\u00f3n de navegar en la superficie, sin ahondar demasiado en los temas propuestos. Quiz\u00e1s debido a que en su traducci\u00f3n al formato impreso, el texto a perdido su caracter\u00edstica primordial: <strong>los hiperv\u00ednculos<\/strong>.<\/p>\n<h3>Bibliograf\u00eda<\/h3>\n<p>Vandendorpe, Christian: <a href=\"http:\/\/www.fce.com.ar\/ar\/libros\/detalleslibro.asp?IDL=3025\">Del papiro al hipertexto<\/a>, trad. de\u00a0 V\u00edctor Goldstein, Buenos Aires, Fondo de Cultura Econ\u00f3mica de Argentina, 2003.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a del libro <strong>Del papiro al hipertexto<\/strong> de Christian Vandendorpe. <span class=\"read_more\"><a href=\"https:\/\/bigital.com\/castellano\/2008\/07\/del-papiro-al-hipertexto\/\" title=\"Del papiro al hipertexto\">&rarr;<\/a><\/span><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[58],"tags":[14,15,12,18401,13],"class_list":["post-38","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textualmente","tag-hipertexto","tag-lectura","tag-libros","tag-tabularidad","tag-texto"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/bigital.com\/castellano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/bigital.com\/castellano\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/bigital.com\/castellano\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bigital.com\/castellano\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/bigital.com\/castellano\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/bigital.com\/castellano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":305,"href":"https:\/\/bigital.com\/castellano\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38\/revisions\/305"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/bigital.com\/castellano\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/bigital.com\/castellano\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/bigital.com\/castellano\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}